Parálisis cerebral en la Terapia Ocupacional

PARÁLISIS CEREBRAL, cómo ayuda la T.O.?

La Parálisis Cerebral es una lesión en el desarrollo del sistema nervioso central que afecta a las funciones motoras y que puede producirse antes, durante o después del nacimiento. Esta lesión puede provocar afectaciones en el niño tanto a nivel motor, cognitivo, sensoperceptual como en el lenguaje y sus signos suelen aparecer antes de los 3 años de edad. Veremos qué tipos hay, como la terapia ocupacional ayuda en estos casos y qué herramientas utiliza.

¿Qué puede provocar una parálisis cerebral?

También conocida como disfunción motora central o encefalopatía estática, las causas que pueden provocarla son diversas, y en algunos casos incluso multifactorial, pero las más comunes son:

  • Falta de oxígeno en el cerebro antes o después del nacimiento.
  • Intoxicaciones intrauterinas
  • Encefalitis y Meningitis
  • Mecanismos durante el parto
  • Desprendimiento placentario prematuro

Se calcula que aproximadamente un 0,1% de los niño padece algún grado de parálisis cerebral, en el caso de bebés prematuros el número aumenta hasta el 1%.

¿Cómo afecta la parálisis cerebral?

La parálisis cerebral afecta las funciones motoras provocando movimientos involuntarios, des-coordinación, afectando al tono y nivel postural, al caminar, al equilibrio y a la comunicación. Como síntomas evidentes suelen ser niños con dificultades para gatear, sentarse o sonreír.

La escasez de experiencias sensoriomotrices provoca que su sistema sensorial y perceptivo quede alterado además de  presentar deterioro cognitivo y, trastornos en la conducta y la comunicación. Dependerá del tipo de lesión cerebral tendrán afectado una áreas u otras.

¿Qué tipos de parálisis existen?

El doctor Eric Denhoff clasifica la parálisis cerebral basándose en el tono y la postura de la persona, según el síntoma dominante. De este modo podemos clasificarla así:

  • Parálisis Cerebral Espástica:

    Afecta al 60-70% de personas con parálisis cerebral. Provoca rigidez, espasticidad y dificultad para controlar los movimientos.

  • Parálisis Cerebral Disquinética o Atetoide:

    Las personas que padecen este tipo de parálisis presentan movimientos lentos involuntarios y des-coordinados, además tienen dificultad por controlar la respiración, la lengua y las cuerdas vocales.

  • Parálisis Atáxica:

    Dificultad para controlar el equilibrio. Según el alcance de la lesión pueden llegar a caminar pero de manera inestable.

  • Parálisis Cerebral mixta:

    Este tipo de parálisis presenta lesiones en varias zonas de la estructura cerebral, lo que provoca que tengan varias funciones motoras afectadas. Sería una mezcla de los tres tipos de parálisis anteriores.

¿Cómo ayuda la Terapia Ocupacional en la parálisis cerebral?

EVALUACIÓN y VALORACIÓN

El papel del terapeuta en este tipo de afectaciones es hacer que el niño sea lo más autónomo posible y facilitar al máximo su día a día.

Se recomienda empezar con la terapia ocupacional a partir de los 4 o 5 años, momento en el que su autonomía y interacción social empieza a ser más manifiesta. El primer paso es evaluar y valorar el estado físico-motor y cognitivo del niño, ver los componentes que están afectados, y conocer su entorno físico y social.
En esta etapa de desarrollo del niño juega un papel muy importante el entorno escolar, su educación y el juego con otros niños.
Una vez valorado esto, valoramos también su desarrollo cotidiano en:

  • Las Actividades de la Vida Diaria (AVD) como puede ser la higiene, vestido, alimentación, y
  • Las Actividades Instrumentales (AIVD) como el colegio, juegos, relación con otros niños, movilidad por la comunidad.

PLAN TERAPÉUTICO

Una vez obtenidos los resultados de las evaluaciones, las entrevistas con el niño, los padres y el profesor, llevamos a cabo el plan de tratamiento.

En ese plan de tratamiento nos marcamos unos objetivos teniendo en cuenta las afectaciones, la ocupación diaria del niño y sus objetivos personales que se acordarán con los padres para poner foco en qué aspectos pueden ser los más importantes para ellos y para la persona, siguiendo el modelo de atención centrada en la persona (ACP).

Se trabajarán:

  • Las afectaciones de las capacidades psicomotoras, movilidad funcional y capacidades sensoriales y perceptivas.
  • El deterioro cognitivo.
  • La comunicación del niño y el trastorno conductual.
  • Las AVD y AIVD
  • La relación con otros niños y el juego.

ASESORAMIENTO COMPLEMENTARIO

También es función del terapeuta el asesorar a los padres sobre adaptaciones en el domicilio, ayudas técnicas que puedan existir y los recursos asistenciales para el niño.

Herramientas de la T.O. en la parálisis cerebral

Hay muchas formas de abordar este tipo de afectaciones desde el ámbito terapéutico ocupacional. Las más habituales son:

  • Basándonos en un tratamiento neurorrehabilitador trabajamos las capacidades psicomotoras y la movilidad funcional. También realizando estimulación cognitiva para mejorar el componente cognitivo.
  • El área sensoperceptual la trabajamos aplicando diferentes terapias y técnicas como puede ser la estimulación sensorial.
  • Entrenamiento en las Actividades de la Vida Diaria (AVD) y Actividades Instrumentales (AIVD) para trabajar el desarrollo en actividades como la alimentación, el vestido, la higiene, el WC, las tareas escolares, etc.
  • Adaptaciones en el entorno y la actividad con la prescripción de ayudas técnicas  como pueden ser sillas de ruedas, caminadores, órtesis, comunicadores, dispositivos para el juego, la escritura y la comunicación, para facilitar la actividad y su desarrollo.
  • Entrenamiento en el juego con aplicación de dinámicas de grupo y juegos. Aquí es imprescindible acudir a su entorno de “trabajo”, el colegio, y observar:
    • Su dinámica en las tareas de clase.
    • Su rol en los descansos.
    • El juego con otros niños para poder dar a conocer, enseñar y adaptar los juegos junto con el resto de compañeros para que así él también pueda participar y sentirse integrado.
  • Asesoramiento de recursos asistenciales, ya que existen dos tipos de modalidades de colegio:
    • Colegios de Educación especial: son colegios especializados para niños que presentan discapacidad. Actualmente hay 42 centros de educación especial ASPACE. Estos colegios tienen también la capacidad de derivar a las unidades de atención temprana en caso necesario.
    • Colegios integrados: son colegios ordinarios, que ofrecen algunas adaptaciones específicas para adaptar el ritmo escolar a las necesidades del niño.

También existen centros y unidades de atención temprana en hospitales o centros de salud donde se derivan a los niño afectados si necesitan algún tratamiento específico. Están formadas por un equipo multidisciplinar expertos en parálisis cerebral dónde tratan y palían las dificultades que presenta el niño.

Para terminar comentar que cada caso es diferente y cada niño también, con ello quiero decir que dependiendo el caso el terapeuta actuará de una forma u otra, aplicando diferentes tratamientos y modelos, teniendo siempre en cuenta el objetivo principal, que es que la persona sea lo más autónoma posible para así poder contribuir a su bienestar y satisfacción personal. Podéis contactar conmigo y estudiar juntos cualquier caso relacionado que tengáis.

[Total: 0   Promedio: 0/5]

 

Deja un comentario